Durante la lactancia materna, cuando la madre da el pecho al bebé, es habitual que éste muerda sus pezones. Descubre algunos consejos útiles que te ayudarán a evitarlo.

No hay duda que los bebés cuentan con un impulso natural de morder, de ahí que cuando tienen apenas pocos meses de vida tiendan a llevarse a la boca cualquier objeto que les llegue a sus pequeñitas manos. Aunque es algo absolutamente normal, puede convertirse en un problema para todas aquellas mamás que se encuentren dando el pecho.

Evidentemente, lo que se debe evitar en todo caso es que el bebé muerda los pezones de la madre al momento de alimentarse, lo que puede en realidad resultar muy molesto para ambos: para la mamá por las posibles molestias o dolores que pueda sentir, mientras que para el bebé puede suponer una detención puntual en su alimentación si la mamá debe pasar de amamantarlo durante unos minutos.

Lactancia materna y mordidas en los pezones

Además de tratar que el bebé desfogue su instinto natural de morder con ayuda de un anillo de dentición, la clave está en colocar al pequeño correctamente al pecho, de manera que cuanto más apunte la barbilla del niño hacia tu pecho menos posibilidades tendrá de morder el pezón.

Por otro lado, se recomienda retirar con decisión al bebé del pezón. Para ello, es fundamental meter el dedo meñique con cuidado entre la boca del niño y tu pezón.

Imagen | shingleback

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